¿La forma sigue a la función?

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Numerosas teorías fueron enunciadas en el campo de la arquitectura, desde sus inicios la historia de esta se vio moldeada por diferentes posturas que abrieron importantes debates buscando una solución, ya sea la búsqueda de ciudades ideales[i] o la búsqueda de una relación matemática entre las medidas del hombre y la naturaleza como hizo Le Corbusier con “Le modulor”.

Hoy en día la arquitectura continúa abriendo universos de preguntas. En este caso en concreto, se tratará sobre un tema que tuvo preocupado a los arquitectos durante todo el siglo XX y que hoy en día sigue latente. Un debate abierto tras la célebre frase del arquitecto Louis Sullivan: “form follows function[ii] (la forma sigue a la función).

Esta idea les carcome la cabeza a los arquitectos y les hace replantearse si la función es la clave para avanzar en sus proyectos.

Ante tal preocupación surgen dos bandos, por un lado están los que defienden la palabra de Sullivan y a la hora de proyectar son fieles a la función y por otro lado existen arquitectos opinando que la forma no depende estrictamente de la función. Los primeros se identifican más con el postmodernismo y los segundos con el deconstructivismo.

Encabezando el bando teórico postmodernista encontramos al arquitecto Frank Ching, el cual explica que la forma está al servicio de la función que desempeñará la edificación,Los programas de necesidades de los edificios abarcan un amplio campo dentro de su lógica diversidad y complejidad. Sus formas y sus espacios deben acusar la jerarquía intrínseca de las funciones que acogen en su interior, de los usuarios a quienes presta servicio, de los objetivos o significaciones que transmiten y del panorama o contexto a los que se destinan”[iii].

Ching advierte que esa forma de proyectar no será posible si no se analizan antes los factores que caracterizan a la función, nos dice que los espacios  que componen un edificio se conectan y organizan con las formas siguiendo un programa (función): “ Estos principios de ordenación se analizan a partir del reconocimiento de la diversidad y complejidad natural, de la jerarquía del programa y de la esencia de las edificaciones (…)El orden carente de diversidad puede desembocar en monotonía y hastío; la diversidad sin orden puede producir el caos.”[iv]

Oponiéndose a la postura postmodernista, aparece otra encabezada por el pionero del deconstructivismo Peter Eisenman.

Eisenman argumenta que a la hora de proyectar hay numerosos factores que delimitan la forma “En cada caso, la creación de la forma es diferente y cobran relevancia aspectos distintos. Lo que está claro es que si el autor no es responsable de la forma, entonces debe haber otro elemento que se encargue de ello”[v], por tanto renuncia a la idea de que la forma depende estrictamente de la función y lo explica mostrando casos prácticos” (…) En Santiago existían muchos factores, entre los cuales destacaba el emplazamiento.”[vi] Haciendo referencia a su proyecto de “Cidade da cultura de Galicia” en la ciudad de Santiago de Compostela.

Por último explica que no se debe utilizar a la función como instrumento único y excepcional para la forma del proyecto, por tanto coloca a la función en segundo plano junto a muchos otros factores que componen la forma según él: “(…) lo que estoy tratando de descubrir es de qué se trata, de cuáles son las condiciones secundarias, es decir, de todo lo que no es primario como la imagen, la función (…)”[vii]

Una vez vistas las dos posturas se pueden sacar conclusiones. Por un lado Frank Ching le da total prioridad a la función, según él es la base para determinar la forma ya que en definitiva, el edificio va a tener un uso.

Por otro lado Peter Eisenman aclara que la forma depende de muchos factores que se presentan de forma diferente en cada proyecto y que de esta manera la función pierde protagonismo poniéndose al nivel de un factor más a tener en cuenta.

En conclusión, se puede dar por hecho que el diseño de un proyecto depende de muchos factores pero ante todos esos factores habría que destacar la función, entendiéndola como pieza clave para la organización del espacio.


[i]  L’idea de dell architecttura universale, citado en Manierismo y arquitectura moderna y otros ensayos, Colin Rowe 1999: 210

[ii] Louis Sullivan, 1896. “The Tall Office Building Artistically Considered“, citado en http://architecture.about.com/od/greatarchitects/p/sullivan.htm

[iii] F. Ching, 1989: 332 Arquitectura: forma, espacio y orden, Lugar de publicación: México, GG/México

[iv] Ibídem, pág. 332

[v] Carolina del Olmo, 2011: 69. Arquitectura Postmetafísica. Minerva. Artículo nº 17: 68-72 http://www.revistaminerva.com/articulo.php?id=481

[vi] Ibídem, pág. 69

[vii] Chiara Visentin, 2012. Peter Eisenman entrevistado por Chiara Visentin. LAARQUITECTURA.http://laarquitectura.blogspot.com.es/2012/03/peter-eisenman-entrevistado-por-chiara.html

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