Abstract

Estándar

Este estudio se decidió hacer porque se pretendía buscar la forma de cambiar los ritmos de la ciudad a través de una intervención arquitectónica.

El primer punto es captar las masas, se direccionan y se las envuelve en un marco natural donde se desarrolla un ecosistema de sensaciones. Es entonces donde tiene sentido la investigación ya que las principales preguntas son el qué y el cómo atraerlas y cómo conseguir esa atmósfera sensorial.

En el segundo punto se comprende que el mundo está en constante cambio, los ciclos que experimenta nuestro planeta atraen a especies (vegetales y animales) hacia zonas que antes no habitaban y son vistas como especies invasoras, pero acaso ¿no es impresionante la capacidad que tienen las especies para detectar su entorno?

La capacidad de entender  y adaptarse a dichos cambios es una cualidad que carece en el entendimiento, por tanto el hecho de entender esos cambios es una idea que se quiere inculcar. Es una intervención puntual que pretende abrirse a la ciudad.

Por tanto, a través de esa primera captación se incide en un entorno encerrado donde la naturaleza es la protagonista. A través de una incisión urbana se condiciona un espacio en el que se genera un sistema donde prima la biodiversidad y la relación entre la naturaleza y el ciudadano; se está desarrollando una libertad encerrada, por paradójico que parezca.

 Su ejecución determina decisiones donde entra en juego una rigurosa elección de vegetación acorde a cada orientación, mantener niveles de humedad y tener en cuenta las horas en las que la radiación solar está presente en el entorno. Como factores añadidos se tiene que saber elegir la intensidad de luz artificial y la gamma de color elegida ya que no toda la vegetación soporta la misma cantidad de ondas rojas verdes y/o azules.

 Como principal referente se tiene la figura de Ignacio Solano, biólogo con más de catorce años en investigación de este tipo el cual asesora en este proceso.